Estrategias eficientes para la homologación internacional de equipos de radio con diferentes variantes de modelo

08/10/2020

    Artículo Técnico

    A la hora de planificar una estrategia de acceso a los mercados internacionales para equipos de radio, la Unión Europea y los Estados Unidos suelen ser los dos primeros mercados a tener en cuenta. Esto se debe tanto a la importancia a su importancia como al hecho que muchos otros países basan sus regulaciones nacionales en los requisitos técnicos europeos y americanos.  

    Los informes de ensayo y los certificados de la UE y la FCC son ampliamente aceptados por las Autoridades Nacionales encargadas de tramitar las homologaciones, y sirven como base para demostrar la conformidad del producto. Aun así, hay mercados importantes como China, Rusia o Brasil, entre otros, que tienen su propio esquema de homologación, con requisitos de ensayo específicos que no están basados en estándares UE o FCC. 

    Incluso en aquellos países donde la regulación sobre productos de radio está basada en informes de ensayo UE/FCC, la aceptación de dichos informes y el proceso de homologación no suele ser automático. Los procesos de certificación y los requisitos varían de país en país, lo que puede suponer fácilmente retrasos y costes no planeados, a menos que se prepare una estrategia eficiente de homologación desde el inicio de la fase de desarrollo del producto. 

    Variantes de modelo en familias de producto y su conformidad en el ámbito de la radiofrecuencia

    Las familias de productos son un ejemplo perfecto de los problemas que se pueden originar en un proyecto de homologación de equipos de radio a nivel internacional. 

    La primera cosa a tener en cuenta es que el uso y gestión del espectro radioeléctrico es un asunto nacional y su regulación tiende a ser diferente en cada país. Este hecho va a impactar en las versiones de hardware y software de una familia de productos. Por ejemplo, una llave de vehículo con mando a distancia va a operar a una frecuencia en Japón, 315 MHz, y a otra en la UE, 433 MHz. Para ello, el fabricante puede tener que desarrollar dos variantes de producto diferentes, una para cada mercado.  Adoptar una estrategia que considere la integración de diferentes versiones de HW/SW en función de los requisitos para cada mercado puede simplificar las actividades en el desarrollo y homologación.

    Otro elemento importante cuando se planea una homologación radio de toda una familia de productos, es considerar los requisitos de todos los mercados objetivo desde el inicio, incluso si no se planea acceder a todos los mercados a la vez.  Por ejemplo, si el mercado objetivo es solamente Estados Unidos o Europa, el fabricante puede obtener una homologación para toda la familia ensayando solamente una variante de modelo representativa, junto con una evaluación de un organismo de certificación y una declaración del fabricante, en la que se declara que el resto de modelos de la familia no tienen variaciones relevantes a nivel de funcionamiento o de conformidad regulatoria. Un ejemplo típico seria cuando las variantes del modelo son simplemente el color del producto. 

    Aun así, esta estrategia puede ser contraproducente si la empresa quiere obtener el acceso a otros mercados donde la homologación por familia no está permitida (como en México, Brasil o China, entre otros). A la práctica, esto significa que si un fabricante de unidades de control o telemáticas para vehículos, asigna diferentes referencias de producto a cada modelo de una familia, los costes de certificación pueden multiplicarse cuando quiera acceder a algunos mercados objetivo. 

    Un modo efectivo de evitar este escenario es la homologación de un modelo ficticio (o dummy) solamente con el objetivo del cumplimiento regulatorio, que contenga todas las funcionalidades y servicios radio (como Bluetooth, Wi-Fi, Wireless Power Transfer, Celular…) de toda la familia de productos. 

    Este modelo ‘dummy’ deberá cubrir los requisitos técnicos de todas las variantes, aplicables en los procesos de homologación radio, como los de radiofrecuencia (RF), compatibilidad electromagnética (EMC), seguridad eléctrica y exposición RF/SAR. Cualquier diferencia adicional entre modelos que no afecte a la homologación radio, como el color o la configuración de los botones, debe definirse en la documentación del producto. 

    Este modelo regulatorio debe incluirse en los informes de ensayo FCC y UE, para que estos puedan ser usados posteriormente como prueba de conformidad en los países sin homologación por familia. Este enfoque no puede usarse en todos los países ya que algunos tienen requisitos específicos, pero es una de las estrategias clave a la hora de preparar una homologación internacional de un equipo radio. 

    Es importante aclarar que el modelo ‘dummy’ puede ser una variante de modelo real de la familia, siempre y cuando este modelo cubra todos los servicios radio y las funcionalidades eléctricas y electrónicos del resto de variantes. 

    En el próximo artículo, analizaremos otras estragáis a tener en cuenta, como la homologación modular

    Los expertos en regulación radio de Applus+ pueden ayudarle a decidir cual es la mejor estrategia para homologar familias de productos, ya sean productos nuevos o familias de productos que ya están en el mercado, pero deben ser modificadas o ampliadas. ¡Contacte con nosotros para ponerse en marcha!

    Por Davide Brandano, Radio Type Approval Manager en Applus+ Laboratories

    Servicios Applus+ para la homologación internacional de equipos de radio 

    Applus+ Laboratories lleva a cabo programas de conformidad global para equipos de radio y telecomunicaciones. Somos Entidad de Certificación reconocida en mercados clave a nivel global y contamos con acuerdos con las autoridades nacionales y los laboratorios responsables de evaluar la conformidad en el resto de países.  Para más información consulta nuestra web: Servicios de homologación internaciontal de equipos de radio